Editorial Ananda Marga: tantra yoga, filosofía espiritual  

El sadgurú y los microvita

 
 
     
 
 
 

De acuerdo a su naturaleza, los microvita son de tres tipos: negativos, ordinarios y positivos. Los microvita negativos funcionan por sí mismos a través de la naturaleza, mientras los microvita positivos funcionan por medio de ondas especialmente creadas.

    Los microvita negativos funcionan principalmente en los Cakras Mu’la’dha’ra y Sva’dhis’t’ana y se van elevando gradualmente. Si los microvita negativos se aplicaran sobre los cakras superiores, funcionarían muy aprisa, pero ello podría causar la muerte a los seres humanos. A causa de esto es que los microvita negativos funcionan por naturaleza en los cakras inferiores del cuerpo humano, y su influencia se deja sentir mayormente en enfermedades de los riñones, las ingles, residuales, etc. Los microvita negativas funcionan muy perceptiblemente en los órganos reproductores y excretores. Normalmente no se aplican al cuerpo humano microvita negativos concentrados puesto que inmediatamente comienzan afectando el cerebro y causan la muerte.

    Los microvita ordinarios afectan los riñones, el hígado, el abdomen, el pecho, etc.

    Los microvita positivos nunca se difunden a través de la naturaleza. Una gran personalidad, un Sadguru, puede emanar, si así lo desea, microvita positivos por medio de sus propias ondas, creando así vibraciones similares en el cuerpo humano masculino causadas por ellos. En este caso, al decir el cuerpo masculino se quiere decir aquellos que tiene más de veinticuatro años de edad.

    En el cuerpo masculino subdesarrollado, es decir en quienes tienen menos de veinticuatro años, aunque se produce shukra (un fluido vital que tiene tres etapas: linfa, espermatozoides y líquido seminal), el semen no se encuentra plenamente nutrido o desarrollado. En el cuerpo humano el shukra comienza a producirse a la edad de doce o trece años. Puede transformarse subsecuentemente en semen, pero ese semen no podrá considerarse suficientemente nutrido sino hasta después de que el varón tenga veinticuatro años. Consecuentemente, considero normalmente la edad de treinta años en los hombres como el estándar para ser un medio que pueda recibir microvita positivos.

    Los jóvenes brahmaca’ris (jóvenes monjes entrenados, de menos de veinticuatro años) siempre tratan de conservar su semen, de ahí que sus nervios estén sanos. En el caso de las mujeres, ya sean jóvenes o viejas, descargan los óvulos y otros materiales durante su período menstrual mensual, y por lo tanto sus nervios son débiles.

    Dado que los muchachos de doce o trece años no producen semen, son muy sentimentales, como las mujeres. Existe poca diferencia entre los chicos y las chicas hasta la edad de doce o trece años. Después de esta edad, los óvulos se crean en el cuerpo de la mujer, pero normalmente son expulsados del cuerpo durante un período determinado cada mes, lo que hace que los nervios en el cuerpo femenino sean comparativamente débiles. Esos cuerpos no pueden absorber exitosamente las fuertes vibraciones de los microvita positivos. Aun en un árbol banyan de 5,000 años de antigüedad o en un animal gigantesco y extremadamente poderoso, la mente permanece subdesarrollada y los nervios continúan estando subalimentados y débiles. Si se aplicaran microvita positivos a esos cuerpos, les causarían la muerte. La aplicación de microvita positivos sobre animales y plantas puede hacerlos emanciparse con un salto galopante, pero su muerte será inevitable. Por lo tanto, los microvita positivos no deberán aplicarse a niños, animales, aves y plantas. Igualmente, tampoco deberán aplicarse nunca microvita positivos a los cuerpos femeninos. Cuando las ondas de los microvita positivos se encuentran extendidas, influencian a todos y los ayudan en su desarrollo integral.

    El progreso espiritual se efectúa por medio de la glándula pineal, y el progreso psíquico espiritual se efectúa a través de la glándula pituitaria. Si un hombre es un pecador empedernido o un criminal inveterado, y si se le aplican microvita positivos, el Sadguru tendrá que trabajar con ahínco. Si un hombre es mentalmente o físicamente débil, también será ardua la labor del Sadguru al aplicarle microvita positivos sobre el cuerpo. Y en el caso de aquellos que sean débiles física, psíquica y espiritualmente, Su labor será aún más dura. En este caso, las células y fibras nerviosas del cuerpo de un hombre débil tendrán que limpiarse meticulosamente, de ahí que la labor requerida tenga que ser inmensa. A causa de la gracia incondicional de Parama Purus’a, si al cuerpo de un hombre joven de menos de veinticuatro años de edad se le aplicaran microvita positivos, la persona podría sobrevivir si resistiera el primer golpe, pero la probabilidad de muerte es grande. Los jóvenes menores de doce o trece años morirían con seguridad.

    Sólo Parama Purus’a puede aplicar microvita positivos, pero los microvita negativos se propagan a través de fuerzas naturales, como en el caso de la conjuntivitis. Si los microvita positivos se crean por medio de sautsanga, este hecho influenciará la colectividad. Se ha observado que cuando un o una sa’dhaka medita solo o sola, podrá gozar de felicidad espiritual, pero si se encuentra en compañía de otros sa’dhakas, gozará de mayor felicidad.

    En principio, los microvita positivos y los negativos son los mismos, pero su campo de acción es diferente. Por ejemplo, si los microvita negativos se aplicaran a un cuerpo masculino, traerían tortura y aflicciones y algunas veces la muerte. En el caso de las mujeres y los niños, causarían una muerte instantánea. Es el mismo caso con los animales, las aves y las plantas.

    — 11 de septiembre de 1999, Calcuta